Desgraciadamente, este hecho viene casi impuesto por la gente, con lo cual no se puede evitar. No obstante, vamos a ver como ha ido este año:
El sábado hubo bastante gente, no hasta el límite (como fue el domingo) pero si llegando a encontrar saturación y ciertos cuellos de botella.
Un detalle desconcertante:

Todos conocemos la famosa semana de “Pesadilla antes de navidad” en la que el parque se prepara para cambiar el theming, pero este año es “Pesadilla antes de Halloween”. Quizás están adelantando todo lo que sea posible, con lo cual a ver si no me confundo, y este año sufrimos una gran sorpresa en cuanto al theming como ha pasado en Halloween.
El estado del área de FarWest:

(Las brujas son nuevas). La cola de Horror in Penitence hoy era bastante grande (2h de cola), pero el domingo llegaría a subir hasta la hacienda tras pasar por la cola de tomahawk, y luego bajar hasta carrusel (3h).

Más gente … (y esto es sábado aún!)

Un punto flojo, el uso de unas pizarras del todo a cien compradas a última hora, de las que se limpian con un trapito … (recurso de última hora).

La cola de Templo del Fuego estaba totalmente completa, incluso se salía fuera de la entrada

Un nuevo minipunto, nuevo cartel del pabellón de la Seat. Era necesario, ya que la mayoría de la gente no sabía que hubiera nada. Ahora al menos aunque sea por curiosidad, la gente entra. El cartel además queda bastante integrado.

Fail con uno de los proyectores

A pesar de la afluencia, escogiendo bien el sitio no había problemas en restauración (tanto para comer en Shichuan, como para cenar por Mediterrànea). Otra cosa era, por ejemplo, cantina, donde al haber un espectáculo siempre hay más cola, aunque en días de mucha afluencia, solo se puede entrar a verlo si se va a comer ahí (por tema de espacio de mesas reservadas)
Por la noche nos encontramos nuevas luces de … ¿Navidad? En las palmeras de México. Cabe destacar que el domingo al menos no estaban encendidas la mayoría.

El sábado hubo más de 3 horas de cola para Selva del Miedo. La gestión de la cola viene justita para tanta gente pero suficiente, usando los zig-zags de Furius. Es bastante impresionante ver tanta gente:

Más fotitos

Más …

Con esto y un buen pase de Horror en el Lago nos retiramos.
El domingo sobre las 10:30 de la mañana, este era el estado del acceso al parque por la autovía. Hoy habría en el parque más de 30.000 personas

No obstante, volveríamos sobre las 6-7 al parque. Tanto parking normal / preferente completos, parkings de hoteles idem y rambla del parque. Se informó correctamente a la gente que tenía entrada para que accedieran por el acceso peatonal (vamos, que se quedaron sin parking).
Los primeros comentarios se hicieron llegar por la gente. Hubo básicamente dos tipos de “clientes”, aquellos que asumieron el estado del parque, y se lo pasaron bien como pudieron (buscando donde no había colas, paseando, viendo animación y poco mas), y aquellos que salieron enfadados por tanta aglomeración, algo externo al parque.
Algunos comentarios que por ejemplo escuchamos, más de una hora para entrar a comer a cantina, y más de una hora para pedir un café.

La famosa cola de Horror in Penitence, hasta carrusel arriba. Aquí abajo la cola para Mystery, más de hora y media de antelación para poder entrar. No obstante, de nuevo es todo un acierto haber utilizado este año este teatro (fallo importante de años anteriores), ya que tiene una capacidad grande.

Por parte del parque hubo refuerzos tanto en animación, templo del fuego y pasajes ampliaron su funcionamiento, hubo pases adicionales en Mystery. En este aspecto se hizo un buen trabajo, aunque creo que aún se hubiera podido ampliar más tiempo los pasajes y templo, pero bueno, algo es algo, que ya es de agradecer.
Los tiempos de espera fueron entre 1h 45 min (de Dragon Khan por ejemplo) hasta las 3 horas de Stampida, Furius Baco o Sea Oddyssey. Las atracciones de agua 45 min de tiempo de espera. Aquí una imagen de Dragon Khan, con la cola ampliada.

No obstante, hubo zonas que el parque no aprovechó bien, como por ejemplo, restauración. Por la noche Shinchuan cerrado, y Marco Polo (no fueron los únicos puestos). Un día de afluencia máxima me pareció esto un fallo grave y a la vez tonto por parte del parque (con el punto de vista hacia el parque), puesto que Marco Polo y demás puestos cerrados tienen un precio medio por encima de los demás puntos, y ha sido perder una buena fuente de ingresos un día como el domingo.
Cenamos en Jeremias sin problemas, ya que desde las 19:00 h el parque se vació un poco. La cola de Selva del Miedo hubo gente desde casi las 3 de la tarde, vamos, una burrada, también conocido como perder el día.
Tras ver un pase de Bubblebou (algo problemático puesto que no se si por el ambiente o por un cambio necesario en el jabón, las burbujas se rompían con mucha mayor facilidad, pero a cambio los actores supieron medio improvisar y salvar el espectáculo con normalidad camuflando estos problemas que técnicamente hicieron pases más complicados. Buen trabajo por su parte), vimos la última Parada de los Monstruos (creo) con algún que otro refuerzo (Cantante del Mystery en el descapotable) que transcurrió con normalidad, algo más lenta de lo normal.
Finalmente, de nuevo Horror en el Lago, un buen pase y al menos un buen final para un día como el de hoy, un día duro tanto para el parque como para los visitantes.

Así pues, como opinión, creo que el parque en general ha podido con este día mejor que otros años. Por supuesto, aun está lejos de conseguirlo completamente (puestos de restauración, falta de seguridad (fallo que considero muy importante, incluso pensando en los propios empleados, que siempre está el grupo maleducado de turno impidiendo el funcionamiento de los pasajes y que al desalojarlos puede ponerse la situación muy tensa, o por ejemplo en el caso de las colas la gente que se cuela, pero esto es una situación más difícil de controlar), pero al menos no ha sido un completo desastre y caos como otros años.
Quizás el mal sabor de boca que desgraciadamente se llevaron algunas personas, especialmente aquellas acompañadas con los más pequeños, pero recordemos de nuevo que es una situación inevitable y, en general, este año el parque ha estado más preparado que otros años, aunque sigue presente la necesidad de más personal sobre todo para estos casos puntuales.